Por Jubenal Quispepaz_mundo2

.

Y amaneció y anocheció el vigésimo día. Y no ha parado de llover la venganza divina sobre Gaza.. Hospitales repletos de tumultos de heridos que deambulan sobre los cadáveres anónimos. Parques y plazas haciendo de antesala de cementerios. Escuelas de niños pulverizadas. Instituciones de ayuda humanitaria bombardeadas. Aullidos de clemencia sordo y largo silenciados por la sinfonía del bombardeo criminal que el mundo no quiso escuchar. Un ejército creciente de más de mil muerto que deambulan taimados entre los escombros de Gaza. Y mi Corazón me dice “escribe, me duele Gaza”.

.

Mientras tanto, en medio de la noche más densa y oscura por la pólvora criminal, los sobrevivientes palestinos “se despiertan para rezar oraciones especiales antes del amanecer durante el “último tercio de la noche”, una hora en la que los creyentes se sienten especialmente cerca de Dios y en la que se dice que Él también está especialmente cerca de nuestros ruegos y súplicas y es más proclive a responder a nuestras oraciones”, dice la carta de una joven sobreviviente, publicada en rebelión.org.

La misma sobreviviente a la gran tribulación, cuya suerte desconocemos, indica en su carta: “Y tiemblan. Y esperan. Y rezan a través de esa pequeña ventana del cielo para que se cierren las puertas del infierno. Y vuelve a amanecer. (…) No hay lugar al que escapar. Excepto el cielo”.

.

Y nosotros. Nosotros humanoides hiper satisfechos e hipe rinformados permanecemos indolentes ante el aullido ensordecedor que trepa del Sur hacia el Norte. Este Norte en el que vegetamos. Cómplices de la responsabilidad asesina de nuestros (des)gobernantes, quienes hoy como ayer continúan vendiendo armas al criminal Estado Israelí

¿Dónde está la ciudadanía activa norteamericana cuyo gobierno desembolsa anualmente más de 3 mil millones de dólares al Estado israelí? ¿Dónde está la ciudadanía culta y responsable de España, quinta potencia en industria armamentista, cuyo gobierno hoy se frota las manos porque esta guerra le traerá dividendos? ¿Dónde inverna la Unión Europea? ¿Dónde está la ONU cuyos obreros/as son presas de caza en Gaza? ¿Dónde está MERCOSUR, quien al igual que la UE ha firmado acuerdos libre comercio con Israel? ¿Acaso en el mundo existen sólo dos gobiernos, Evo Morales y Hugo Chávez, con capacidad de indignación y de decisión ante la dantesca barbarie israelí?

.

Después del 11 de septiembre del 2001, un columnista estadounidense exclamaba con furia: ¡Por qué nos odian tanto! Cuando pare esta demencial venganza sionista sobre Gaza, los israelíes clamarán, al mismo estilo que sus promotores yanquis. Está demostrado que la desproporcionada guerra contra el terrorismo no sólo hace más ricos a los invasores, sino es un perfecto caldo de cultivo de más subversivos. Las muertes inocentes sembradas germinarán el odio y la venganza que hoy se detienen en la atmósfera nebulosa de Gaza. Y, entonces, quizás sólo nos quede lamentar nuestra complicidad silenciosa con nuestros arquitectos de la muerte.

Mientras tanto, siempre queda mucho por hacer: desde bombardear con correos electrónicos a nuestros representantes políticos, pasando por la protesta callejera y la democratización de la palabra, hasta el boicot al sistema financiero israelí. Nosotros decidimos qué historia dejar como herencia a cuantos nos juzgarán por nuestros actos u omisiones.

______

* El autor de este artículo, Jubenal Quispe, es periodista quechua boliviano. Publicado en  http://alainet.org/active/28477〈=es